domingo, 17 de marzo de 2013


¿LA PAZ PARA LOS PODEROSOS?
La historia del Frente Nacional lo ha dicho, mientras guerrillas Liberales se asesinaban frente a los Conservadores, en España Alberto Lleras junto a Laureano Gómez negociaban la alternación del poder, distante a la pacificación momentánea gestionada por el General Gustavo Rojas, excluyendo las guerrillas Liberales y un sector Conservador que estaban en guerra.
 
Esa misma antesala sucede el día de hoy, conformada por las Farc no tan liberal, sino más bien narco terroristas, que acaban con el ciudadano del común, donde pelea contra esa supuesta derecha, siendo esta a su vez un brazo armado, al estar huérfano por el Estado, pero que llegó ser el mismo vulgar narco terrorismo, y terminado con los paupérrimos protagonistas de los apellidos de siempre, como los Santos y demás, con más de un lagarto congresista que quiere aprovechar para hacer cosecha política.
 
De lo anterior se evidencia la misma supuesta paz de los tres actores que irán hacer lo de siempre, políticos nepotistas, haciendo fiestas por coyunturas electorales, donde entregan el país ya sea a la burocracia, clientelismo o los mismos grupos al margen de la ley, como lo hicieron en su momento con los Paramilitares en el congreso, o cediéndole hegemonía del Estado a las Farc ante la inoperancia. 
Pero qué pasa con el ciudadano de a pie? Ese mismo que no fue ni Guerrillero llámese Farc, M-19, ELN, EPL UP o Quintín Lame, Paramilitar la cual no se hubiese creado, sino hubiese habido masacres de los anteriores, desembocando a la entrada de nuevas masacres y narco política; ¿qué pasa con los que no tenemos apellidos ilustres? aquellos que nacimos en estratos medios o humildes ¿estamos sentenciados a las balas de la guerra? por la supuesta política colombiana que hace alianzas con esa guerra, ¿y la corrupción?
 
Esta cadena nunca se va acabar, hasta que por lo menos las Farc se anulen, así como se hizo en su momento con los Paramilitares, y cuando los políticos no busquen la excusa de la guerra o diálogos acomodados, para beneficiar los intereses de los mismos de siempre.
Se debe recordar que la política es el bienestar de todos los Colombianos, no  políticos de cuna que explota al Estado con puestos y contratos de nuestro heraldo público, ni mucho menos los grupos al margen de la ley reinventándose en ser políticos, completos de impunidad e injustica ante la mirada humilde del pueblo colombiano.