RICOS
Y POBRES
Todos los años el salario
mínimo nos arroja un incremento no superior de un 5%, lo que significa que la
mayoría de empleados en Colombia no tiene incrementos significativos en su
nivel de vida, ni que decir del empleo informal, normal hasta ahí, hablando
históricamente en Colombia, lo que no es normal son las billonarias ganancias
que año tras año tiene el sistema financiero u otros sectores a costillas de
los colombianos, pero ¿por qué es?
¿Será que los políticos de
turno están empoderando al sistema financiero? Un reciente ejemplo fue el caso
de las 100 mil viviendas gratis, donde las asignaron en su mayoría a Carlos
Sarmiento Angulo, el mayor banquero del país, ¿Será que no hay más
constructores? ¿Será que Carlos Sarmiento Angulo, Pedro Gómez, Ardila Lulle,
Santo Domingo hasta Henry Cubides eligen periodo por periodo al próximo
presidente del país, ante el gran musculo financiero que tienen, representado
en maquinarias políticas y recíprocamente en sus beneficios años después?
Sí analizamos los sectores
que representan estos grandes millonarios como son medios de comunicación,
donde pueden manipular el pensar de la gente, sistemas financieros, donde se
enriquecen, lo mismo que la construcción, que en muchos casos son centros comerciales
que dejan mucho que desear a la poca rentabilidad de los mismos, ni que decir
la salud o eps y transportes, entre otros, pueden jugar con el voto popular, y
así estrechar la relación con el Estado.,
En lo anterior tristemente
no hay un plan de choque por parte del ciudadano de a pie, pues tras el
anterior escenario, por un puestico, una comidita, un traguito, un regalito o
una falsa ayudita termina regalando un voto, que tras la apatía política
superior a un 50% del potencial electoral, queda un pequeño grupo que se quiere
imponer ante ese maquiavélico escenario.
Sin embargo el ciudadano de
a pie no hace nada, solo quiere tener algún día una casa, un buen trabajo, un
carro y sacar a sus hijos profesionales, ahorrar lo que pueda y alcanzar la
pensión en el mejor de los casos, donde pocas veces se logra, si no es
endeudarse eternamente con los bancos ¿Pero, qué hacen un diminuto grupo
privilegiado de Colombianos a costillas del ciudadano de a pie, al cual ustedes
y yo pertenecemos?
Pues fácil, manipula el
sistema electoral con sus maquinarias para elegir personajes de bolsillos en
las Ramas Judicial, Ejecutiva y Legislativa, para cada vez más amasar y
concentrar sus grandes fortunas, donde ya llegan a estar en el puesto 39 a
nivel mundial en las lista Forbes, como lo es Carlos Sarmiento Angulo, y así un
grupo especial de empresarios, siendo los políticos el instrumento; porque lo
que hay en corrupción por parte de ellos es muy mínimo a comparación de los
billones que se quedan los empresarios, como lo fue el caso Nule.
En conclusión así esta
conformada la sociedad colombiana, lo peor es que esto va de generación tras
generación, o mejor degeneración tras degeneración, sin que se presente una voz
solida de protesta acertada, donde mejoremos y cambiemos el sistema social como
lo han planificado un pequeño grupo, desde la creación de la República de
Colombia.